Acá estoy yo. Teniendo en cuenta que soy, como tantos, un perrito de departamento. Puedo decir que mi primera experiencia con la naturaleza, a esta corta altura de mi vida, fue altamente positiva. En comparación con el balcón que tengo en mi casa, para mi, esto realmente fue Puggy-Landia, sin desmerecer a mi balcón eh.
Solo puedo decir que hubo exitación total por parte mía y también por parte de mis viejos y sus amigos que no dejaban de alzarme, tocarme, llamarme y dándome todo tipo de estímulos.
Miren como terminé... abatido. Me di cuenta que correr durante horas a todo lo q se mueve (humanos, aves y pelotas sobre todo) trae por consiguiente ganas de dormir una buena siesta.
Quiero volver!


